¿Sabes
qué? A veces te extraño… y te extraño
tanto que no me explico cómo pude dejarte ir, sin penar que me harías tanta
falta, que cuando te mire a la cara, me hice la fuerte y te dije que no te quería,
sería ese el último recuerdo vivo que tendría del amor.
Hoy
tras años de tu partida me arrepiento, una y otra vez, porque fue en ti que
funde mi razón y aleje mis prejuicios, fue en ti que construí mi idea de hombre
ideal, de compañero perfecto, de complemento irreemplazable… pero el maldito
miedo me alejo de ti.
¿Sabes
qué? ¡Te amo! Aun no sé si es por el despecho que me cree sola al rechazar tu
mirada de amor o es simplemente porque desde que no estoy contigo no he vuelto
a sentir esas enormes ganas de gritar al viento lo que estoy sintiendo.
Es
extraño... Es raro... pero lo siento... Siento que ya nunca podré tenerte y eso
me duele, siento que destruí en nosotros la inocencia de amar, por que se que
para ti también fue crudo... Fue duro y hoy solo me merezco tu desprecio...
Aun
así cuando te escribí por primera vez después de nuestra despedida fatal... tú
fuiste amable, Fuiste certero, fuiste tú, y eso despertó nuevamente en mi la ilusión de ser amada.. sólo
que esta vez fue diferente, la distancia nos alego profundamente y el recuerdo
del dolor nos hizo muertos.
Bueno
y a veces.. Sólo a veces... Me pregunto... ¿Qué pensaras tú de todo esto? Sé que
te hice mucho daño con mi decisión... y aun me duele mil veces ver tu cara cuando
me lo dijiste... porque pude sentir a través de tu mirada lo que tú sentías, y sentí
cuán grande fue tu herida al rechazar la idea de tener una vida a tu lado… lo sentí con la misma intensidad que sentía tu
amor al ver esos ojos verdes, vivos, fuertes a los desafíos pero vulnerables ante
mí.
Pensé
que después de un tiempo era solo yo la que aún sufría con todo esto… peor veo
que no, que tu también sientes lo que yo... y lo disfrazas de rezón, de escusas
y te conformas con el éxito de una vida madura y éxito profesional, pero esa
fortuna no disfraza el sentimiento que calo tan hondo en tu corazón, que
seguramente como yo te recuerdo tu también lo haces a veces.
¿Sabes
qué? (Y aun que sea tarde) ¡TE EXTRAÑO! Y podría gritarlo y llorarlo mil veces,
hasta que me escuches, hasta que vengas, hasta que se me borre esta pena que
siento por dentro, porque haber despreciado tu amor fue uno de los errores más
grandes que pude haber cometido… Hacerle caso al miedo fue mi perdición.
Y ahora solo me queda resignarme a que seas
feliz con otra... que seguramente no te hará tan feliz como yo pude hacerlo,
porque éramos perfectos, tú con tu alma viajera y yo con mis ideas de libertad,
que al final sin pensarlo dos veces, después de un gran vuelo de imaginaciones,
ambos concluíamos en un beso y en un apasionado TE AMO.
Éramos
únicos ¿recuerdas? Tú con tu boina gris
a lo Pablo Neruda y yo con mi sonrisa vestida de luna.. Valiente y Brillante,
como decías tú... Pero no era tan así sabes… Al final fui más cobarde de lo que pensé…
Porque
a pesar de la luminosidad romántica y cálida de la Luna.. a pesar de la esperanzadora
compañía que le pueda entregar a muchos.. al final es solitaria. Sonriente por
que pase lo que pase desde el cielo puede mirarte. Pero triste porque será solo
una ilusión y al despertar no estará abrazando tu pecho cubierto de amazonas y
tu boca llena de poesía..